Condimento obtenido a partir de ajo fresco deshidratado y molido hasta convertirse en un fino polvo. Este proceso permite prolongar su vida útil y facilitar su almacenamiento sin que pierda su sabor, aroma, textura ni color. Elaborado con ajos de calidad, cuidadosamente seleccionados, limpios, pelados, triturados y deshidratados, se presenta como un producto práctico y listo para usar en cualquier preparación.
USOS SUGERIDOS:
Incorporar en salsas, adobos y marinadas.
Espolvorear sobre pizzas, pastas, guisos y sopas.
Mezclar con aceite, manteca o condimentos secos para potenciar el sabor de carnes y vegetales.
BENEFICIOS:
Aporta el característico sabor y aroma del ajo de manera práctica.
Versátil y fácil de almacenar, con larga vida útil.
Permite sazonar sin añadir líquido extra ni perder propiedades del ajo fresco.