Condimento deshidratado obtenido a partir de cebollas frescas lavadas, peladas y cortadas en finas láminas, que luego se secan para conservar su sabor y aroma. Su formato práctico permite usarlo directamente en los platos sin necesidad de preparación previa, ahorrando tiempo en la cocina. Además, se conserva durante meses sin refrigeración, manteniendo sus propiedades naturales.
USOS SUGERIDOS:
Espolvorear sobre guisos, sopas, ensaladas y salsas.
Incorporar en adobos, marinadas y preparaciones de carnes o vegetales.
Usar en recetas que requieran cebolla sin la necesidad de pelar o picar.
BENEFICIOS:
Aporta el aroma y sabor característico de la cebolla de manera práctica.
Larga conservación sin necesidad de refrigeración.
Facilita la preparación de recetas al eliminar pasos como lavado, pelado y picado.